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El vino es una de las bebidas más antiguas que existen. Su popularidad a lo largo de la historia ha propiciado la aparición de numerosas clasificaciones dependiendo de su elaboración, almacenaje y tipo de uva empleada. Aunque hoy día puede utilizarse tanto para acompañar una comida como para marcar una celebración, el vino![]()
Lo vinos españoles pueden dividirse en dos categorías principales: vinos de calidad producidos en regiones determinadas y vinos de mesa. Los vinos regionales de calidad se acogen a la siguiente clasificación:
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Vinos de calidad con indicación geográfica Se trata vinos cuyas características se deben a la particular región donde se producen, ya sea por su elaboración, almacenamiento o tipo de uva empleada. |
Vinos con denominación de origen Para convertirse en denominación de origen, una región debe haber producido vinos de calidad con indicación geográfica durante al menos 5 años. Después se establece un consejo regulador que vela por la uniformidad del proceso de elaboración, tipos de uva empleadas y otros factores que otorgan al vino sus particulares características. |
Vinos con denominación de origen calificada Cuando una denominación de origen ha producido vinos de alta calidad por al menos un período de diez años, puede convertirse en una denominación de origen calificada. Además ha de cumplir con ciertos requisitos adicionales como que los vinos se almacenen y embotellen en la zona de producción. |
Se trata de un vino elaborado con exigencias iguales o superiores a las de los vinos con denominación de origen calificada. Sin embargo, el área en el que se producen y almacenan es geográficamente mucho más limitada, dando lugar a un producto muy especial. |
Por otra parte los vinos de mesa pueden clasificarse en dos categorías: vinos de la tierra![]()
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Tanto los vinos de la tierra como aquellos de calidad producidos en regiones determinadas comparten la siguiente clasificación:
Las siguientes categorías sólo se aplican a los vinos de calidad regionales:
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En el caso de los tintos, el envejecimiento mínimo será de 24 meses, con la particularidad de que 6 deberán ser en barricas de roble con 330 litros de capacidad como máximo. Blancos y rosados necesitarán al menos 18 meses, sin necesidad de almacenamiento en madera. |
Los tintos reserva deben pasar por un periodo de envejecimiento mínimo de 36 meses, 12 de ellos en madera de roble como en el caso de los crianza. Para blancos y rosados se necesitan 18 meses, con 6 en madera de roble y el resto en botella. |
La obtención de un tinto gran reserva requiere de al menos 60 meses de envejecimiento con 18 en madera. En el caso de blancos y rosados se exigen 48 meses, de los cuales 6 han de ser en madera. |
Además de los criterios establecidos en los apartados anteriores, también es posible clasificar el vino según su color y propiedades. En caso de que quiera profundizar sobre ellos le recomendamos que pulse sobre el nombre de cada uno para acceder a las guías correspondientes.
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Es el vino elaborado con uvas blancas o incluso tintas a las que se ha retirado la piel. Se considera el más popular tras la variedad tinta. |
El preferido por los amantes del vino se elabora a partir de uvas tintas. Su principal distinción se debe a que envejece mucho mejor que otros tipos. |
Aunque no tan popular como el vino blanco o el tinto, también es muy apreciado. Se elabora a partir de uvas tintas cuya piel se deja macerar muy poco con el mosto, aunque en ocasiones también puede obtenerse mezclando uvas blancas y tintas. |
Se trata de un tipo de vino al que se le añade gas mediante una segunda fermentación, siendo los más conocidos el champán |
Este vino se elabora mediante un proceso especial que aumenta significativamente su graduación alcohólica y le permite mantenerse estable durante más tiempo que los vinos normales. |
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