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Cuando miramos atrás, parece imposible imaginar que hubo un tiempo en el que los ordenadores se manejaban sólo con el teclado
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Se trata del modelo más antiguo. Emplean una bola bajo la superficie para captar el movimiento. Dado que generalmente no se marcan como "mecánicos", puede asumir que cualquier ratón que no pertenezca a las tres categorías restantes es mecánico por defecto. Posee menor precisión y puede atascarse fácilmente cuando la suciedad entra por las ranuras de la bola. |
Es el modelo más extendido actualmente. Cuenta con un sensor óptico que detecta cambios de movimiento en la superficie y los transmite a la pantalla. Es más preciso que el ratón mecánico y carece del problema de la suciedad acumulada en la bola. Sin embargo, debe evitar su uso en superficies brillantes y en ocasiones hasta multicolores. De ahí que escoger la alfombrilla adecuada sea importante. |
Se trata del modelo que ofrece mayor precisión. Sin embargo, debido a que su precio es generalmente más elevado que el del modelo óptico, cabe preguntarse si realmente necesita de dicha precisión para sus actividades habituales. Por lo general, salvo que se dedique al diseño gráfico o juegue con mucha frecuencia a videojuegos que requieran una precisión superior, un ratón óptico suele bastar para satisfacer las necesidades del usuario medio. |
Este modelo se distingue de los anteriores en que no es necesario desplazar todo el ratón para que el cursor se mueva. Sólo con mover la bola integrada podremos dirigir el cursor. Es ideal si tiene que trabajar en un espacio pequeño donde mover el brazo pueda ser difícil. Sin embargo, en espacios abiertos el ratón normal puede llegar a ser más cómodo para algunos usuarios. |
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