Camping y excursionismo
Cuando llega el calor y los niños comienzan sus vacaciones, la gente empieza a empaquetar las mochilas
y atarse las botas de montaña
. ¡Llegó el momento de irse de acampada! Cierre la puerta con llave, diga adiós al aire acondicionado y ponga el cartel de "salí a pescar" en la puerta.
Dónde ir
Lo primero que necesita saber es dónde irá, salvo que su tipo de aventura sea perderse en el bosque (algo que sólo deberían hacer los campistas experimentados con el equipo y los víveres adecuados). A continuación le mostraremos algunas ideas:
- Su propio patio o jardín. Si vive en un entorno rural y posee el espacio suficiente, su propio patio puede ser un buen lugar para acampar. Esta opción se recomienda especialmente para acampadas con niños, ya que puede resultarles una experiencia difícil sin un baño cercano o una luz que puedan utilizar como punto de referencia por la noche. Intente construir un pequeño campamento, asar algún tipo de carne y contar una historia de miedo a sus hijos.
- Un parque local o regional. Muchos parques locales permiten acampar en ellos, aunque si tiene dudas suele haber señales que especifican si efectivamente es así. En verano le será fácil localizarlos, pues probablemente estarán ya ocupados con muchas otras tiendas
.
- Parques nacionales o caminos de montaña. ¿Se siente con ganas de aventura? Pruebe a hacer senderismo en Sierra Nevada, los Picos de Europa o Tablas de Daimiel.
- Senderismo global. Si tiene los recursos y se siente capaz, intente ir de mochilero por Europa, Latinoamérica o Asia para una experiencia inolvidable.
Cómo planear la excursión
- Estudie el terreno al que acudirá de excursión, ya que podría ser demasiado difícil para su nivel de habilidad o experiencia. Si sólo está aprendiendo a acampar es mejor marchar por senderos con los que se sienta cómodo en lugar de intentar dominar terrenos realmente difíciles. Investigue el sendero, las rutas y el terreno antes de ir allí. Pregunte también a las autoridades locales cómo se ven afectados los caminos en diferentes estaciones y condiciones climáticas. Estudie un mapa
reciente de la ruta, pero no calcule su dureza basándose simplemente en la distancia indicada en él. Un par de kilómetros puede llevarle dos días si el terreno es difícil y las condiciones climáticas son adversas, mientras que un sendero diez veces más largo será fácil de recorrer si es llano.
- Averigüe que tiempo va a hacer durante los días que estará en la zona y nunca pierda de vista que la temperatura disminuye con la altitud. Utilice el sol y las estrellas para orientarse. Lleve consigo un barómetro
para comprobar la presión y mantenga una radio a pilas
(con algunas de repuesto) para poder estar al tanto de posibles cambios repentinos del tiempo.
- Procure que su mochila sea lo más ligera posible, aunque no escatime en agua y comida. Necesitará al menos entre tres y cuatro litros de agua y un kilo de comida por día.
- Sea realista. Si se encuentra en un terreno fácil de maniobrar, con buen tiempo y que ya ha visitado con anterioridad, un viaje de ocho días puede ser una meta a su alcance. Sin embargo, no espere durar ocho días en condiciones climáticas adversas y terreno rocoso si sólo es un principiante. En cualquier caso, los preparativos dependerán del tipo de terreno y el tiempo que vaya a encontrar. Los viajes largos son más difíciles de realizar porque requerirán más comida y agua. Por tanto, si no puede llevar mochilas extremadamente pesadas mientras camina por terrenos rocosos durante una semana, ni lo intente.
- Informe a algún pariente o amigo del lugar al que irá de excursión. Para largos viajes, indique a esta persona el punto que quiere alcanzar cada día. Si algo pasara, será más fácil conseguir ayuda. Además de estos consejos, se recomienda a los principiantes ir de excursión en grupo o con un instructor.
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