Maduresa ha experimentado, además, una muy positiva evolución respecto de sus primeras añadas. En 2001, el norteamericano Robert Parker dio una nota alta (88 puntos) a Maduresa, entonces un vino desconocido y barato (todavía 4 euros en bodega) que acababa de cruzar el Atlántico. Fue todo un espaldarazo que luego ha ido ratificando el autor. El propio Parker le subió nota (93 puntos) dos años después.